Un camino en soledad

Vuelvo a ti, 15 años después. Siento que te necesito. Quiero buscarme entre las piedras del camino, porque me siento perdido. Manu Leguineche decía que el camino más corto para encontrarse con uno mismo era una vuelta alrededor del mundo. Yo no aspiro a tanto. Sólo a ser capaz, esta vez sin nadie con quien compartir las fatigas y las emociones de la experiencia, de llegar desde Tui a Santiago caminando. Un paso detrás de otro. Y allí espero encontrarme. Sé que voy a encontrarme.

Sevilla, 12 de mayo. Son casi las 12 de la noche y no me puedo dormir. Tengo sueño, pero sé que apenas podré descansar unos minutos cuando la madrugada esté ya punto de perder la batalla frente al nuevo día. Y entonces sonará el despertador y habré de levantarme y ponerme en marcha para volver a ti.

Son los mismos nervios del amante ansioso por encontrarse con la persona amada. Han pasado ya 15 años. En la cabeza se amontonan los recuerdos de las experiencias vividas. Y ahí seguimos los dos, tú y yo, los mismos que éramos entonces, pero tan diferentes al mismo tiempo, que casi no te reconozco. Casi no me reconozco.

No puedo dormir pensando en el reencuentro. Me pregunto cómo será, recordando la emoción de aquella primera vez. Siento un cosquilleo por todo mi cuerpo. Sé que no va a ser lo mismo que entonces y que difícilmente será mejor. Quiero que sea igual, pero al mismo tiempo distinto. Tengo muchas ganas, mucha ilusión, pero también mucho miedo.

Esta vez me siento más débil. Más vulnerable. Y quizá por eso siento que te necesito más que nunca. No quiero sentirme defraudado, ya no más este año. Ni quiero defraudarte. Y no sé si seré capaz de estar a tu altura.

Miro el reloj de nuevo. Los minutos parece que no avanzan. Pero yo siento un gran vértigo por lo que va a ocurrir a partir de mañana, en cuanto me levante. Lo tengo todo preparado en una mochila pequeña. Me levantaré y me ducharé. Y saldré a desayunar, como cada vez que emprendíamos un viaje juntos. Esta vez iremos en una sola moto y sólo yo conduciré. Pero lo llevaré conmigo en el recuerdo y me pondré su chaqueta, la que me dejó cuando se fue, y así me meteré en su piel, como tantas veces él se metió en la de los que lo rodeábamos.

Sé que lloraré por su ausencia y por tantas otras ausencias que se me van acumulando con el paso del tiempo. Estamos solos. Venimos al mundo solos y nos vamos solos. Y sólo nosotros podemos calzar nuestros zapatos para caminar nuestro camino. Pero uno no se acostumbra a la realidad de la soledad cuando ha conocido la ilusión de la compañía.

Vuelvo a ti, 15 años después. Siento que te necesito. Quiero buscarme entre las piedras del camino, porque me siento perdido. Manu Leguineche decía que el camino más corto para encontrarse con uno mismo era una vuelta alrededor del mundo. Yo no aspiro a tanto. Sólo a ser capaz, esta vez sin nadie con quien compartir las fatigas y las emociones de la experiencia, de llegar desde Tui a Santiago caminando. Un paso detrás de otro. Y allí espero encontrarme. Sé que voy a encontrarme.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad